España es uno de los candidatos para ganar el mundial en Rusia. Argentina no. A pesar de contar con grandes (y algunas enormes) individualidades, el seleccionado nacional mostró el mismo problema de siempre, no hay equipo. 

Con las ausencias de Messi, Agüero y Di María, el equipo de Sampaoli probó variantes, por ejemplo debutó Lautaro Martínez. Al comienzo desperdició un par de jugadas claras con Higuaín y Meza, y sufrió la versatilidad de los españoles, que rápidamente marcaron dos goles con Diego Costa e Isco. Otamendi descontó y pareció aumentar la competitividad de la Argentina pero fue sólo humo. Siguieron dos goles más de Isco, que se llevó un hattrick del amistoso, otro de Thiago Alcántara y uno más de Iago Aspas. 

Decepcionante, es poco.